domingo, 30 de diciembre de 2012

Maladeta en invierno

La Maladeta es una de las cimas más importantes del Pirineo y no lo es sólo por su altura 3.308 m, sino también por su situación privilegiada con unas vistas impresionantes, además es uno de los pocos glaciares que nos quedan en el pirineo.

El 27 de diciembre nos ponemos en marcha hacia el refugio de la Renclusa, dejamos el coche en el parking de los llanos del hospital y empezamos a caminar atravesando las pistas de esquí de fondo dirección a la Besurta, para desde allí hacer la subida hacia el refugio de la Renclusa a 2.140 m. llegamos a las 18 horas después de 1:45 desde el parking de los Llanos. Por el camino encontramos mucha más nieve de la que nos imaginábamos presagio de lo que nos encontraríamos al día siguiente.


En el refugio de la Renclusa seríamos unas 15 personas (sin contar los 4 guardas), casi todos con esquís de montaña y la mayoría con intención de realizar el pico del Alba, cenamos en compañía de dos de Zaragoza que tenían intención de hacer el Aneto, como la ruta de ascensión a la Maladeta pasa cerca del Portillón Superior (paso obligado para hacer el Aneto desde la Renclusa) decidimos sincronizar nuestras salidas, y compartir camino hasta el portillón con los dos de Zaragoza. La cena del refugio es más que aceptable, una deliciosa sopa de fideos con garbanzos, y de segundo carne con arroz, se enrollan bastante y te dejan repetir hasta reventar así que nos ponemos 'moraetes' y de postre natillas.

Nos levantamos a las 6 AM, previamente habíamos acordado con la 'guarda' que nos dejaría el desayuno preparado debido a que el resto se levantaría más tarde, es lo que tienen los esquiadores al ir más rápido no necesitan madrugar tanto y tampoco les conviene la nieve helada de la madrugada.

A las 7 AM empezamos a caminar con la luz de los frontales (hasta pasadas las 8 AM no empieza a amanecer), al final el grupo se ha formado con 6 personas, los 2 de Zaragoza más 2 de Madrid que también tienen intención de hacer la Maladeta. Intuimos el camino que no tiene mucha perdida (la Maladeta está en linia recta al Refugio dirección S) seguimos la huella de unos esquís ya que no vemos de otro tipo. Las nevadas recientes de Nochebuena y Navidad han dejado unos grosores considerables, y solo salir del refugio ya nos empezamos a hundir por el momento solo hasta el tobillo.

Supongo que más avanzado el Invierno la nieve estará mejor pero ahora es un problema, no llevamos las raquetas y ya es la cuarta vez que nos pasa, no escarmentamos. A medida que ganamos altura el problema de la nieve es mayor y nos hundimos aún más.

La ruta que escogemos sigue el barranco de la maladeta, parece el camino más evidente, aunque después he visto en reseñas que el camino que indican es más a la izquierda para llevarte justo a los pies del portillón superior, creo que nuestra ruta no es mala elección ya que es más directa para dejarte en la entrada del corredor de la rimaya.



Nos cuesta adivinar cual es el corredor de la rimaya y el pico de la Maladeta, cada vez identificamos uno diferente más a la izquierda hasta que una vez arriba lo vemos claramente (localizar el paso del portillón ayuda a situarse). Al llegar nos encontramos con unos esquiadores que tenían intención de subir el corredor pero al final han renunciado.



El corredor de la rimaya no es muy complicado no debe superarar los 50º, la nieve está muy blanda y te hundes bastante, hace mucho frío se nos congelan las manos y los dedos de los pies. Para la próxima me compro unos buenos guantes de expedición.

Una vez superado el corredor solo queda ir a la izquierda por la cómoda cresta hasta la cima de la Maladeta. Las vistas son impresionantes y por fin nos da el sol, todo la ruta es cara norte y esto hace que hasta llegar a la cima no nos caliente el sol.

Nos comemos el bocata en la cima con la compañía del resto del improvisado equipo, unas fotos y de regreso a la Renclusa. Son las 12 cuando llegamos a la cima, hemos tardado 5 horas, con buena nieve en 4 horas se puede hacer la subida.



 Para descender el corredor montamos un rappel que hay equipado en la mitad del corredor (bajando a mano derecha), no es que sea imprescindible pero para mayor seguridad del grupo decidimos montarlo, llevamos 2 cuerdas de 30 metros que no son suficientes para llegar abajo, es más llegan justo al paso más delicado, así que improvisamos en simple y el último tiene que bajar sin cuerda.

La bajada se hace pesada otra vez por culpa de la nieve, nos hundimos hasta la cintura bastantes veces y vamos con cuidado de no partirnos una pierna en alguna de las trampas que prepara la nieve entre las rocas.

Una vez en el refugio de la Renclusa reponemos fuerzas con unas galletas y un zumito, nos despedimos de nuestros compañeros, ahora solo nos queda una hora y media de tranquila bajada hasta el coche.

En resumen un día fantástico lástima de la nieve, otro tres mil en el saco.