lunes, 18 de abril de 2011

Monte Perdido (3.355 m.) - Cara Norte

Después de mucho esperar nos decidimos hacer el 18 de abril la Cara Norte del Monte Perdido, un reto interesante no exento de dificultad que asciende al punto culminante de esta cima por dos corredores de nieve con pendiente máxima de 55º.


Los días previos seguimos detenidamente las previsiones del tiempo que anuncian que se aproxima un frente que traerá lluvia, la probabilidad de lluvia baja al 35% y nos decidimos, tampoco tenemos muchas más opciones.

Tarea complicada preparar las mochilas, estamos en Abril y las temperaturas en el Balcón de Pineta serán bajas por la noche, así que cargamos con la tienda y sacos de +5º es lo que tenemos así que tendremos que dormir bastante abrigados de ropa. El resto del equipo; imprescindible para la progresión en nieve y hielo crampones y piolets técnicos, material de seguridad casco, arnés, cuerda de 50 mts, un par de friends, un par de tornillos de hielo, descensores y un par de anillos de cinta, el material duro no lo llegamos a utilizar. En total nos salen 19 Kg y 13 kg, y aún nos falta sumarle el agua y comida. Difícil escoger entre peso y comodidad, la subida y bajada de Pineta es dura y cada kg cuenta. Como lección aprendida un fogón ligero nos hubiera ido de perlas, pensábamos encontrar agua en el Balcón de Pineta pero el río estaba completamente helado y cubierto de nieve, y nos quedamos con solo 0,25 l. de agua para pasar la noche y la mañana de ascensión a cima.

Dejamos el coche en el parking al final del valle de pineta y a las 15:15 iniciamos el pateo, aún no entiendo el motivo pero siguiendo las indicaciones del cartel no cogimos la pista principal y nos desviamos a la derecha, error ya que después de 20' nos damos cuenta que estamos a la derecha del río y no vamos por el buen camino, tenemos dos opciones; volver al principio para coger la pista, o buscar un paso por el río, al final encontramos un punto que tras lanzar las mochilas al otro lado y dando un salto entre las rocas pasamos al otro lado. Empezamos bien.

Cargamos de agua en la fuente antes del puente, dejamos la pista y empezamos el sendero hacia el Balcón de Pineta, serán nuestros 2 únicos litros de agua en casi 24 horas.

Seguimos la marcha, y cuando llevamos algo más de 1 hora volvemos a equivocarnos, otra vez gracias a un cartel indicador, marca recto al Balcón de Pineta y a la izquierda hacia las cascadas, después averiguaríamos que hay que ir primero recto para luego ir a la izquierda en dirección a la cascada atravesando el nevero para bordear la pared rocosa. Si tiras recto como nosotros,  tienes que superar mediante pasos algo descompuestos de II grado el resalte rocoso, una vez arriba vemos el camino a nuestra izquierda. Será nuestra última equivocación, mal empieza lo que bien acaba.


Nos sorprendió no encontrar casi nadie durante toda la ascensión, solo coincidimos un rato con un muchacho que marchaba solo, esperamos encontrar  alguien que también durmiera en en el balcón, pero nada solos solos.

Tuvimos que atravesar bastantes neveros, pero la nieve estaba perfecta y aunque no había mucha huella la progresión era cómoda y en ningún momento nos planteamos ponernos los crampones.

Las vistas son espectaculares, el valle de pineta de donde venimos y donde hemos dejado el coche.

La subida es dura ya que tenemos que hacer 1.300 mts de desnivel, desde los 1.250 donde dejamos el coche hasta los 2.550 mts. donde dormiremos. Aún cargados con las pesadas mochilas las ganas nos pueden y subimos sin mucho sufrimiento.


La parte más dura es el llamado 'embudo' una pendiente nevada que no se acaba nunca, es el tramo final y el cansancio y la altitud hacen que tengamos que hacer cortas paradas cada 10 pasos.

 

Por fin llegamos al Balcón de Pineta, es una esplanada enorme toda cubierta de nieve, no es como la recordaba cuando había estado aquí hace unos años con Marta, Jordi y Fili era Junio y no había casi nieve, la nieve empezaba en las primeras pendientes de la cara norte, este año y a 18 de abril el paisaje es muy distinto, lo que no ha cambiado es la impresionante y acojonante vista de la cara norte, si no es porque he leído bastante en Internet y que explican que es asequible no nos entreveríamos con ella.


Son las 20:15 hemos tardado 5 horas en subir, contando que nos hemos equivocado de camino un par de veces y que hemos subido con la calma no está mal, en función de las prisas y del peso de la mochila se hace en 3:30 o 4 horas. Buscamos un sitio para montar la tienda en esta enorme explanada, puesto que estamos completamente solos y no hay ni un alma, escojemos un sitio cercano a la ruta de mañana protegido tras una enorme roca donde hay un vivac muy bien montado. Paramos la tienda encima de la nieve rapidito porque está oscureciendo y cuando ya nos metemos dentro de la tienda pasadas las 21 horas la oscuridad se ha apoderado del balcón.
La noche se hace larga y fría, dentro de los sacos con casi toda la ropa no dormimos mucho, bueno el duermevela que acostumbra en estas condiciones de incomodidad y frío.




Cuando nos levantamos sobre las 06:00 la tienda está cubierta de una fina capa de hielo y la temperatura exterior debe estar bajo cero, distinguimos por los frontales dos grupos que ya han empezado deben haber dormido en el refugio de Tuca Roya, el primero identifico 3 luces que están en la parte alta del primer corredor y el segundo grupo 2 luces justo en la base del primer corredor.

Nos equipamos bien de ropa y de material, damos un sorbito pequeño a nuestras escasas reservas de agua y en marcha que ya está clareando el día y se intuye un día precioso, son las 07 AM.

El primer corredor es estrecho y largo diría que casi 200 mts, impresiona la entrada por la muralla que representa el serac, la nieve está perfecta y se pueden marcar escalones perfectamente, decidimos no encordarnos ya que con los dos piolets y los crampones la seguridad parece más que suficiente.



A medida que avanzamos nos sentimos más cómodos y el día es precioso, ya no hace frío y al llegar arriba del corredor nos tendremos que quitar bastante ropa.







Superado el primer corredor, el siguiente tramo consiste en atravesar el glaciar en diagonal hacia un resalte rocoso donde se encuentra la famosa rimaya, decidimos voltear la roca por la derecha aunque la rimaya no parece estar muy abierta y puede atravesar directamente ahorrando algo de tiempo, no nos complicamos y seguimos la huella de nuestros predecesores.




 La rampa que nos acerca al segundo corredor es durilla, tiene la inclinación justa para ir a ratos erguidos y a ratos inclinados hacia delante, empezamos a notar el cansancio y la altura, así que nos lo tomamos con calma.



El segundo corredor no parece tan fiero como lo pintan, el primer tramo no presenta dificultad y solo al final se intuye un paso estrecho más vertical.






En el paso clave del segundo corredor, observo a la izquierda por la parte de rocas que alguien se debe haber liado de lo lindo, porque ha equipado con un pitón y ha dejado un anillo de cinta largo para asegurarse, del todo innecesario si se supera este tramo por el paso estrecho de hielo, donde tienes que hacer trabajar los piolets y puntear bien con los crampones. Supero el resalte y animo a Nuri a hacer lo mismo, no nos aseguramos es un corto tramo que puede hacerse, cosas más complicadas ha superado.


Llegamos al final de segundo corredor, las mayores dificultades ya están superadas. Ahora solo quedan 200 mts. de desnivel hasta la cima por la inicial amplia arista que se estrecha hasta llegar a la cima.







Las vistas son impresionantes, el día es claro y se divisan pefectamente el resto de circos, cimas, cañones, valles, sin palabras.

















Cima a las 11 horas, nos comemos una par de barritas y un pequeño trago de nuestras escasas reservas de agua. En la cima nos encontramos con dos vascos que han subido por la normal y amablemente no hacen la foto.


Ahora nos queda bajar por la temida 'escupidera', la nieve está perfecta lo suficientemente dura para que se agarren bien los crampones. Nos encontramos más gente que va subiendo desde el refugio de Goriz.







En el lago helado por fin podemos cargar con agua, lleno la camel back con agua helada le pongo polvos de Isostar y el resultado granizado de limón.




Nos queda subir hasta el collado del cilindro, bajar por la cara norte donde nos deleitamos de las vistas del glaciar y los dos corredores por los que hemos ascendido. Superamos el rappel que está equipado con varios anillos de cinta, un maillón, y una cuerda en muy mal estado, así que paso nuestra cuerda y con ella descendemos hasta las rampa final.




Vistas del Balcón de Pineta y nuestra tienda al fondo.





A las 14 horas recogemos las tienda y nos comemos el bocata, emprendemos el camino de regreso sobre las 14:30.

La bajada se hace penosamente, las mochilas pesan como un muerto, estamos reventados y ya tenemos ganas de llegar, desde el principio del descenso se divisa al fondo el parador de Pineta pero no llega nunca.
A las 18:30 por fin al coche.

Muy recomendable ascensión, técnicamente asequible aunque requiere un buen fondo físico. De lo mejorcito que hemos hecho hasta el momento.