viernes, 24 de agosto de 2007

Monch (4.107 mts.)

Salimos el jueves de Barcelona con destino Zurich, nuestro plan es hacer el Monch y el Jungfrau dos 4 miles de los Alpes Berneses, una vez en Zurich cogemos un tren hacía Berna, luego otro tren hacía Interlaken y por último un tren a la bonita población de Grindelwald, donde pasamos nuestra primera noche en un hostel de nombre impronunciable Naturfreundehaus, el hostel está muy bien equipado e impecablemente limpio, en Suiza tienen obsesión por la limpieza, además las vistas de la norte del Eiger desde el hostel son impresionantes, el único inconveniente es que el hostel está situado a 20 min. de dura subida (rampas de más del 20%) de la población de Grindelwald.
Al día siguiente nos dirigimos a la estación de tren de Grindelwald para coger el tren con destino al Jungfraujoch, el cual y tras una parada en la estación de Kleine Schedegg sube atravesando el Eiger hasta el conocido como "Top of Europe" la estación más alta de Europa a 3.454 mts., es una hora y media larga de trayecto impresionante que por si solo ya vale el viaje. La estación del Jungfraujoch tiene unas vistas impresionantes del serpenteante glaciar del Alestch el más largo de Europa con 23 km y 1.000 mts. de ancho. El tren abarrotado de turistas sobre todo de Japoneses que suben hasta la estación a disfrutar de sus instalaciones con restaurantes, palacio de hielo, multitud de tiendas y con un ascensor que te sube 200 mts. en 5 segundos hasta el mirador de la estación.

Desde la estación de Jungfraujoch se coge un camino muy marcado hasta el refugio Mönchsjoch, que en unos 45 minutos durísimos donde empezamos a notar muy seriamente la altura, en cada paso nos tenemos que ir parando ya que nos cuesta respirar. Desde este camino observamos claramente el espolón sur del Monch y la ruta a seguir, ya se observan algunos escaladores que deben haber dormido en el refugio, nosotros continuamos hasta el refugio para dejar una de las mochilas. El refugio de Monchsjoch queda literalmente colgado de la montaña, sus instalaciones son más que correctas aunque los dueños no destaquen por su amabilidad.










La ruta normal del Monch comienza a tres minutos del refugio, ya con los grampones puestos empezamos a subir por las primeras dificultades de roca, pasos de segundo que se pueden asegurar mediante estacas metálicas estratégicamente colocadas para asegurar los pasos más complicados, nosotros no tardamos en encordarnos ya que el desnivel por la nieve es importante más del 40%, y algunos pasos de roca delicados mejor asegurarlos. Somos los penúltimos en empezar la ruta, y enseguida adelantamos a un par de Japoneses ya casi de la tercera edad que van muy lentos y que luego nos volveríamos a encontrar, también nos cruzamos con grupos ya de bajada, les preguntamos como está la arista cimera y nos comentan que muy delicada pero que han podido hacer cima, un alivio porque la dueña del refugio nos había comentado que hoy no había echo nadie cima porque la cornisa estaba muy peligrosa.

Con un cielo azul casi sin nubes y con una temperatura no muy fría, la subida al Monch no es complicada, el problema es la falta de aclimatación a la altura que nos provoca fuertes dolores de cabeza, y nos hace ir bastante lentos ya que tras cada esfuerzo notamos la presión en el pecho y el corazón parece que vaya a salir.
Llegamos a la parte final que es una afiladísima arista cimera, este tramo es muy aéreo y delicado, hay que tener precaución de no acercarse demasiado al filo de la cornisa, avanzamos lentamente y nos cruzamos con una pareja que regresa de la cima, un cruce delicado y continuamos hasta la cima. La cima es pequeña y sin ninguna cruz ni monolito que te indique que estas en la cima, la verdad no es necesario, estás en lo más alto y se nota, alrededor todas las montañas parecen más bajas, las vistas espectaculares, nunca había visto nada igual, al este el Eiger, al sur el glaciar del Aletsch, al oeste el Jungfrau y al norte el valle que se divisa hasta los lagos que rodean Interlaken. Como la cima no es muy segura clavamos los piolets y nos aseguramos, vemos la llegada de dos personas por la arista, hasta ahora estábamos solos en la cima, la pareja resulta ser de Catalunya, que casualidad 4 catalanes en la cima del Monch, nos hacemos unas fotos y descendemos, son las 14 horas, hemos tardado 3 horas en subir tranquilamente.

La bajada no es complicada, basta con asegurar los pasos clave. En el final de la arista nos encontramos a los 'Japos' y los animamos a seguir porque ya les falta poco, se animan y parecen decididos a hacer cima, pero al rato vemos que se han echado para atrás y que descienden detrás nuestro, al parecer quieren coger el último tren de bajada, luego nos los encontraríamos en el refugio resulta que no les dio tiempo, es que iban muy lentos.

Tras dos horas y media de descenso, llegamos al refugio, la Nuri con un fuerte dolor de cabeza, se toma un par de aspirinas y se tumba un rato. A las 19 horas la cena, no está nada mal, aunque no dan bebida, en el refugio la bebida en un negocio, de echo no hay agua más que una hora al día de 20 a 21 y es un fino hilillo que te sirve para lavarte la cara y los dientes.

Un par de fotos contribución de nuestros compañeros catalanes de la cima del Monch.
Al día siguiente nos levantamos a las 4 de la mañana con destino al Jungfrau, al igual que otros 4 grupitos que parece que tienen la misma intención que nosotros, cargamos las mochilas y con los frontales nos dirigimos hacia el Jungfraujoch para dejar la mochila más pesada, al llegar nos damos cuenta que no tenemos monedas y las taquillas de la estación necesitan 5 francos suizos, así que decidimos continuar cargando las mochilas y ya la dejaremos al principio del tramo rocoso. Desde el propio Jungfraujoch sale el camino que cruza el glaciar siguiendo una traza reciente de los grupos que llevamos delante, es una hora de cansado caminar, llegamos al que en realidad es el inicio de la vía de ascenso al Jungfrau, un espolón rocoso de tercer grado que parece equipado con estacas. Llegado a este punto decidimos no continuar, la Nuri sigue teniendo fuertes dolores de cabeza y ganas de vomitar, quiere continuar un rato más, pero yo estoy seguro que empeorará y decimos regresar. Regresamos al Jungfraujoch a celebrar el éxito del Monch y empezar a relajarnos el par de días que nos quedan por Suiza, visitando Interlaken y Zurich.

Desde el Jungfraujoch hay unos prismáticos, que nos permiten hacer el seguimiento de las cordadas que intentan el Jungfrau, vemos que todas desisten, la que más lejos llega alcanza la rimaya previa al collado del Rottalsattel, pero también desiste, demasiada nieve reciente que hace agotadora la ascensión, en dos días perfectos de climatología nadie a conseguido alcanzar la cima del Jungfrau, no es difícil pero si no hay buena traza es muy duro. Lo que nos confirma que fue una buena decisión desistir de nuestro intento.

Equipo utilizado: Casco, arnés, cintas largas, cuerda 6 mm. y 30 mts., crampones, piolet. Los sacos de dormir no fueron necesarios. Llevar agua hasta el refugio, nosotros subimos de Grindelwald 2,5 litros por cabeza.

Presupuesto: De 300 a 400 € el vuelo a Zurich depende de escalas y horarios. Tren con Swiss Card 113€ te permite el viaje de ida y vuelta del aeropuerto a destino y 50% de descuento en el resto de trenes que tomes en un mes, sale a cuenta ya que el tren al Jungfraujoch nos salió por solo 50€ el precio normal son unos 100€. El hostel de Grindelwald por 54€ y el refugio del Monch por 60€ con cena incluida.